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Lunes, 15 Septiembre 2008 13:33

Fijando Tiempos

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“Tenemos, como tuvo Juan, que sostener un mensaje de las cosas que hemos visto y oído. Dios no nos está dando un nuevo mensaje. Tenemos que proclamar el mensaje que en 1843 y 1844 nos sacó de las otras iglesias. Necesitamos que el Espíritu Santo inflame en nuestros corazones el celo y la sinceridad que se veía entonces entre el pueblo de Dios. Le doy gracias al Señor de que aún vivan algunos que pueden acordarse de aquellos días, y que saben de lo que están hablando”. Review and Herald, 19 de Enero de 1905.

“El Señor ha declarado que la historia del pasado será repetida cuando entremos en la obra final. Cada verdad que Él ha dado para estos últimos días debe ser proclamada al mundo. Cada pilar que Él ha establecido debe ser fortalecido. No podemos ahora retirar los fundamentos que Dios ha establecido. No podemos ahora entrar en una nueva organización; porque esto significaría apostasía de la verdad”. 2MS:390.
 
            “Como pueblo, debemos permanecer firmes en la plataforma de la verdad eterna que ha soportado pruebas y desafíos. Debemos mantener firmes los pilares de nuestra fe. Los principios de verdad que Dios nos ha revelado, son nuestro único verdadero fundamento. Ellos nos han hecho lo que somos. El paso del tiempo no ha disminuido su valor. Es el esfuerzo constante del enemigo remover estas verdades de sus bases, y colocar en su lugar teorías espúreas. Él traerá cualquier cosa que pueda ayudarlo en sus designios engañosos. Pero el Señor levantará hombres de aguda percepción, los cuales les darán a estas verdades su lugar apropiado en el plano de Dios”. 1MS:201.
 
            “Vi una compañía que permaneció bien protegida y firme, y que no daban ninguna cabida a aquellos que querían perturbar la fe establecida del cuerpo. Dios los miró con aprobación. Se me mostraron tres pasos, uno, dos y tres, el primer, el segundo y el tercer mensaje angélico. Dijo el ángel, Ay de aquel que mueva un bloque, o remueva un alfiler de estos mensajes. El correcto entendimiento de estos mensajes es de vital importancia. El destino de las almas depende de la manera en que sean recibidos. Fui traída nuevamente a estos tres mensajes, y pude ver cuán tiernamente había adquirido el pueblo de Dios su experiencia. Había sido obtenida a través de mucho sufrimiento y severo conflicto. Dios los había guiado paso a paso, hasta que los colocó en una plataforma sólida e inamovible. Después vi individuos que se aproximaban a la plataforma, y antes de subirse a ella, examinaban las bases. Algunos alegremente subían inmediatamente sobre ella. Otros comenzaban a encontrar fallas en la colocación de los fundamentos de la plataforma. Querían hacer algunas modificaciones, de tal manera que la plataforma quedase más perfecta, y las personas más felices. Algunos se bajaban de la plataforma y la examinaban, encontrándole algunas fallas, y declaraban que estaba errada. Vi que casi todos estaban parados firmemente en la plataforma, y exhortaban a otros que habían bajado para que dejasen de criticarla, ya que Dios era el constructor, y que estaban luchando contra Él”. 1 Dones Espirituales:168.
 
            “La proclamación del primer, segundo y tercer mensaje angélico ha sido localizado por la palabra de la Inspiración. No deberá ser removido ni un clavo ni un alfiler. Ninguna autoridad humana tiene más derecho a cambiar la localización de estos mensajes, que a cambiar el Nuevo Testamento por el Antiguo. El Antiguo Testamento es el evangelio en figuras y símbolos. El Nuevo Testamento es la substancia. Uno es tan esencial como el otro. El Antiguo Testamento presenta lecciones de los labios de Cristo, y estas lecciones no han perdido su fuerza en ningún punto. El primer y el segundo mensaje fueron dados en 1843 y 1844, y ahora estamos bajo la proclamación del tercero; pero los tres mensajes aún tienen que ser proclamados. Es tan esencial ahora como antes que sean repetidos para aquellos que andan buscando la verdad. A través de la pluma y de la voz debemos hacer sonar la proclamación, mostrando su orden, y la aplicación de las profecías que nos llevan al tercer mensaje angélico. No puede haber un tercero sin un primero ni segundo. Estos mensajes que tenemos que dar al mundo en publicaciones, en discursos, mostrando en la línea de la historia profética las cosas que han sido, y las cosas que serán”. Consejos para Escritores y Editores:26-27.
 
            “Mientras usted asegure firmemente la bandera de la verdad, proclamando la ley de Dios, deje que cada alma pueda recordar que la fe de Jesús está relacionada con los mandamientos de Dios. El tercero está representado como volando a través del medio del cielo, gritando a gran voz, “Aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12). El primero, el segundo, y el tercer mensaje angélico están todos interrelacionados. Las evidencias de esta permanencia, de la verdad eterna de estos mensajes, que significan tanto para nosotros, que han levantado una intensa oposición del mundo religioso, no puede ser extinguida. Satanás está continuamente tratando de arrojar su sombra diabólica sobre estos mensajes, de tal manera que el pueblo remanente de Dios no pueda discernir claramente su importancia, su tiempo, y su lugar; pero ellos viven, y han de ejercer su poder sobre nuestra experiencia religiosa mientras dure el tiempo”. 2 MS:117.
 
            “He sido instruida que fanatismo similar a aquel que tuvimos que enfrentar al pasar el tiempo de 1844 volverá a introducirse entre nosotros en los días finales del mensaje, y que debemos enfrentar este diablo tan decididamente ahora como lo hicimos en nuestra experiencia pasada”. 1 MS:221.
 
“Se me ha mostrado en los últimos años que las falsas teorías que aparecieron en el pasado, bajo ningún punto de vista han cedido. Cuando aparezcan oportunidades favorables, resucitarán. No olvidemos que todo lo que pueda ser zarandeado, será zarandeado. El enemigo tendrá éxito en derrotar la fe de algunos, pero aquellos que son fieles a los principios no serán zarandeados. Ellos permanecerán firmemente entre la prueba y la tentación. El Señor ha señalado esos errores; y aquellos que no disciernen dónde Satanás ha entrado, continuarán caminando en falsos caminos. Jesús nos ordena que estemos atentos, y que fortalezcamos las cosas que permanecen, las cuales están listas para morir”. Life Sketches:92-93.
 
            “No he podido dormir desde la una y media de la madrugada. Estaba presentando al hermano D un mensaje que el Señor me había dado para él. Los conceptos particulares que él sostiene son una mezcla de la verdad y el error. Si él hubiera pasado por las experiencias del pueblo de Dios a medida que él lo ha guiado durante los cuarenta años pasados, estaría mejor preparado para aplicar correctamente la Escritura. Los grandes hitos de la verdad, que nos muestran nuestro rumbo en la historia profética, deben ser cuidadosamente protegidos para que no sean demolidos y reemplazados con teorías que producirían confusión antes que luz verdadera. Me fueron mostradas las teorías sumamente erróneas que han sido presentadas una y otra vez. Los que abogan por esas teorías presentan declaraciones de la Escritura, pero las interpretan y las aplican mal. Las teorías que supuestamente eran correctas, en realidad no lo eran; y sin embargo muchos pensaban que eran justamente las teorías que debían presentarse al pueblo. Hay que estudiar diligentemente las profecías de Daniel y Juan.
            Viven actualmente algunas personas que, mediante el estudio de las profecías de Daniel y Juan, recibieron gran luz de Dios al pasar por lugares donde profecías especiales estaban en proceso de cumplimiento en el orden correspondiente. Proclamaron el mensaje del tiempo a la gente. La verdad brilló nítidamente como el sol en el mediodía. Se expusieron ante la gente los acontecimientos históricos que mostraban el cumplimiento directo de la profecía, y se vio que las profecías constituían una delineación simbólica de los acontecimientos que conducen al final de la historia terrestre. Las escenas relacionadas con la obra del hombre de pecado constituyen las últimas características claramente reveladas en la historia de este planeta. El pueblo tiene ahora un mensaje especial para predicar al mundo: el mensaje del tercer ángel. Aquellos que, en su experiencia, estuvieron en el terreno y participaron en la proclamación de los mensajes del primero, del segundo y del tercer ángel, no corren tanto peligro de ser llevados a falsos caminos como aquellos que no han tenido un conocimiento experimental del pueblo de Dios ...
            Ha habido algunos que, mediante el estudio de sus Biblias, pensaron haber descubierto gran luz y nuevas teorías; pero éstas no han sido correctas. La Escritura es toda verdad, pero los hombres han llegado a conclusiones erróneas por aplicar mal las Escrituras. Estamos empeñados en un tremendo conflicto, y éste se tornará más premioso y definido a medida que nos aproximemos a la lucha final. Tenemos un adversario que no duerme, y que trabaja constantemente con las mentes humanas que no han tenido una experiencia personal en relación con las enseñanzas del pueblo de Dios durante los cincuenta años pasados. Algunos tomarán la verdad que se aplica a su tiempo y la colocarán en el futuro. Acontecimientos de la secuencia profética que se han cumplido en el pasado son colocados en el futuro, y así es como, a causa de estas teorías, se debilita la fe de algunas personas.
            Según las instrucciones que al Señor le ha complacido darme, usted está en peligro de llevar a cabo la misma obra al presentar a otros verdades que ya tuvieron su lugar y realizaron su obra específica para ese tiempo en la historia  de la fe del pueblo de Dios. Usted acepta como verdaderos estos hechos de la historia bíblica, pero los aplica al futuro. Todavía mantienen su fuerza en su lugar debido en la cadena de los acontecimientos que nos han convertido en el pueblo que hoy somos, y como tales deben presentarse a los que moran en las tinieblas del error. Los obreros genuinos de Jesucristo deben colaborar con sus hermanos que han tenido experiencia en la obra desde el mismo comienzo del mensaje del tercer ángel. Estos avanzaron paso a paso, y recibieron luz y verdad a medida que avanzaban; soportaron una prueba tras otra, levantaron la cruz que yacía directamente en su camino, y se esforzaron por conocer al Señor cuyas salidas están dispuestas como el alba. Usted y otros de nuestros hermanos deben aceptar la verdad tal como Dios la ha dado a los estudiosos de la profecía, que han sido guiados por una experiencia genuina y viva, y han avanzado punto por punto y han sido intensamente probados, hasta que la verdad ha llegado a ser una realidad para ellos. La verdad, como rayos brillantes y cálidos, ha salido de sus voces y de sus plumas, y ha ido a todas partes del mundo; y aquello que para ellos fue una verdad probatoria, tal como fue dada por los mensajeros delegados del Señor, es una verdad probatoria para todos aquellos a quienes se proclama este mensaje.
            El peso de la advertencia que el pueblo de Dios debe recibir ahora, cerca y lejos, es el mensaje del tercer ángel. Y los que procuran comprender este mensaje no serán guiados por el Señor para realizar una aplicación de la Palabra que debilite el fundamento y derribe las columnas de la fe que han hecho de los adventistas lo que son hoy. Las verdades que se han ido revelando consecutivamente, a medida que hemos avanzado en el ámbito de las profecías reveladas en la Palabra de Dios, son actualmente verdades sagradas y eternas.
            Los que recorrieron el terreno paso a paso en la historia pasada de nuestra experiencia, y que vieron la cadena de la verdad en las profecías, estaban preparados para aceptar y obedecer cada rayo de luz. Oraban, ayunaban, investigaban y cavaban en busca de la verdad tal como lo hubieran hecho para encontrar tesoros ocultos, y el Espíritu Santo, lo sabemos, nos enseñaba y nos guiaba. Se propusieron muchas teorías que tenían una apariencia de verdad, pero estaban tan mezcladas con pasajes bíblicos mal interpretados y mal aplicados, que conducían a errores peligrosos. Sabemos muy bien cómo se estableció cada rasgo de la verdad, y conocemos el sello puesto sobre la verdad por el Espíritu Santo de Dios. Y durante todo el tiempo se oían voces que decían: “Aquí está la verdad”, “Yo tengo la verdad; seguidme”. Pero recibimos esta advertencia: “No vayáis en pos de ellos. No los he enviado, sino que ellos han corrido” (Véase Jer. 23:21).
            La dirección del Señor fue evidente, y sus revelaciones de la verdad fueron muy admirables. El Dios del cielo la estableció punto por punto. Aquello que era verdad entonces  sigue siendo verdad ahora. Sin embargo, hay voces que no cesan de proclamar: “Esta es la verdad. Tengo nueva luz”. Pero estas nuevas luces que pretenden brillar en el ámbito profético muestran claramente que hacen mal uso de la Palabra, y envían al pueblo de Dios a la deriva sin un ancla que lo afirme. Si los estudiantes de la Palabra tomaran las verdades que Dios ha revelado a su pueblo, y se apoderaran de ellas, las asimilaran y las aplicaran en su vida práctica, entonces serían conductos vivientes de la luz. Pero los que se han puesto a idear nuevas teorías, tienen una mezcla de verdad y error, y después de procurar hacer prominentes estas cosas, han demostrado que no habían encendido su lámpara en el altar divino, y por lo tanto se ha apagado y los ha dejado en tinieblas”. 2 MS:116-119.
 
            “Satanás está trabajando para que se repita la historia de la nación judía en la experiencia de quienes pretenden creer la verdad presente. Los judíos tenían el Antiguo Testamento, y se creían expertos conocedores de él. Pero cometieron un terrible error. Consideraron que las profecías que se refieren a la gloriosa segunda venida de Cristo en las nubes de los cielos aludían a su primera venida. Como no vino de acuerdo con lo que ellos esperaban, se alejaron de él. Satanás conocía la mejor forma de atrapar en sus redes a estos hombres, y de engañarlos y destruirlos ...
            Ese mismo Satanás trabaja actualmente para debilitar la fe del pueblo de Dios. Hay personas que están listas para apoderarse de cada idea novedosa. Las profecías de Daniel y Apocalipsis son mal  interpretadas. Estas personas no consideran que la verdad ha sido establecida en el momento preciso por los mismos hombres a quienes Dios guiaba para que llevaran a cabo esta obra especial. Estos hombres siguieron paso a paso el cumplimiento de las profecías, de modo que los que no han tenido una experiencia personal en esta obra deben aceptar la Palabra de Dios y creer “en la Palabra de ellos”, de los que han sido conducidos por el Señor en la proclamación de los mensajes del primero, del segundo y del tercer ángel. Estos mensajes, cuando se los recibe y se obra de acuerdo con ellos, llevan a cabo su obra de preparar a un pueblo que permanezca en pie en el gran día de Dios. Si investigamos las Escrituras para confirmar la verdad que Dios ha dado a sus siervos para el mundo, llegaremos a proclamar los mensajes del primero, del segundo y del tercer ángel.
            Es cierto que hay profecías que aún deben cumplirse. Pero repetidamente se ha llevado a cabo una obra errónea, y ésta continuará efectuándose por aquellos que procuran encontrar una nueva luz en las profecías, y que comienzan a apartarse de la luz que Dios ya ha dado. Los mensajes de Apocalipsis 14 son los que servirán para probar al mundo; constituyen el Evangelio eterno, y deben hacerse resonar por todas partes. Pero el Señor no pone sobre aquellos que no han tenido experiencia en su obra la responsabilidad de realizar una nueva exposición de las profecías que él, mediante el Espíritu Santo, ha revelado a sus siervos escogidos para que las expliquen”. 2 MS:127-128.
 
            “En nuestros días como en el tiempo de Cristo, puede haber una lectura o interpretación errada de las Escrituras. Si los judíos hubiesen estudiado las mismas con corazón sincero, siguiendo a esto la oración, sus búsquedas habrían sido recompensadas con un verdadero conocimiento del tiempo, y no solamente de éste, sino que también de la manera del aparecimiento de Cristo. No habrían tomado el glorioso segundo advenimiento de Cristo por el primero. Tenían el testimonio de Daniel; tenían el testimonio de Isaías y otros profetas; poseían las enseñanzas de Moisés; y allí estaba el propio Cristo en su medio, y aún estaban investigando las Escrituras en busca de pruebas en relación a Su venida. Y estaban haciendo a Cristo justamente las cosas que habían sido profetizadas que ellos habían de hacerle. Estaban tan ciegos que no sabían lo que estaban haciendo.
            Y muchos están haciendo lo mismo ahora, en 1897, porque no han tenido una experiencia en los probantes mensajes comprendidos en el primer, segundo y tercer mensaje angélico. Hay algunos que están investigando las Escrituras en busca de pruebas de que éstos mensajes están aún en el futuro. Ellos concluyen por la veracidad acumulativa de los mensajes, pero dejan de  asignarles el debido lugar en la historia profética. Por lo tanto esas personas se encuentran en peligro de engañar al pueblo en relación a la localización de los mensajes. No ven ni entienden el tiempo del fin, ni el tiempo al cual deben aplicar esos mensajes. El día de Dios viene con pasos furtivos, pero los pretensos sabios y grandes hombres están parloteando acerca de “educación superior”. No conocen las señales de la venida de Cristo o del fin del mundo”. Evangelismo:613.
 
            “Muchos que abrazaron el tercer mensaje no habían tenido una experiencia en los dos mensajes anteriores. Satanás comprendió esto, y su ojo malo estaba sobre ellos para trastornarlos; sin embargo el tercer ángel les estaba apuntando el lugar santísimo, y aquellos que habían tenido una experiencia en los mensajes pasados estaban apuntándoles el camino para el santuario celestial. Muchos vieron la perfecta cadena de verdades en los mensajes del ángel, y alegremente las recibieron en su orden, y por la fe siguieron a Jesús en el santuario celestial. Estos mensajes me fueron presentados como un ancla para el pueblo de Dios. Aquellos que los comprenden y reciben serán preservados de ser barridos por los muchos engaños de Satanás.
            Después del gran chasco de 1844, Satanás y sus ángeles estuvieron activamente empeñados en armar trampas para abalar la fe de la comunidad. Él afectó la mente de las personas que habían tenido alguna experiencia en el mensaje y poseían una humildad aparente. Algunos indicaban el futuro para el cumplimiento del primer y segundo mensaje, mientras otros apuntaban al pasado, declarando que ellos ya habían sido cumplidos. Esos estaban ganando influencia sobre la mente de los inexperientes y perturbando su fe. Algunos estaban investigando la Biblia para edificar su propia fe, independiente de la corporación. Satanás exultó con todo eso; pues él sabía que los que abandonaban el ancla podían ser por él afectados por diferentes errores y llevados a la deriva por diversos vientos de doctrinas. Muchos que habían sido líderes en el primer y en el segundo mensaje, ahora los negaban, y hubo división y confusión en el cuerpo de la comunidad”. Primeros Escritos:256-257.
 
            “A medida que la mayoría de los adventistas rechazaban las verdades concernientes al santuario y la ley de Dios, muchos también renunciaban a su fe en el movimiento Adventista, y adoptaban puntos de vista no claros y conflictivos de las profecías, las cuales las aplicaban a ese trabajo. Algunos eran conducidos al error al fijar tiempos repetidamente. La luz del tercer mensaje les habría mostrado que ningún periodo profético se extiende hasta la venida de Cristo; que el tiempo exacto de su venida no ha sido revelado con anticipación. Pero, al alejarse de la luz, ellos continuaron fijando tiempos, una y otra vez, para la segunda venida del Señor, y en todas ellas fueron decepcionados”. 4 Espíritu de Profecía:290.
 
            “El propio mensaje derrama luz en relación al tiempo en el cual este movimiento tendrá lugar. Se ha declarado que es parte del “evangelio eterno”; y anuncia la apertura del juicio. El mensaje de salvación ha sido predicado en todas las edades; pero este mensaje es una parte del evangelio que puede ser proclamado solamente en los últimos días, porque solamente entonces será verdad que la hora del juicio ha llegado. Las profecías presentan una sucesión de eventos que nos conducen a la apertura del juicio. Esto es especialmente verdadero en el libro de Daniel. Pero esa parte de su profecía que está relacionada con los últimos días, se le pidió a Daniel que la cerrase y la sellase “hasta el tiempo del fin”. Solamente cuando hayamos alcanzado este tiempo puede ser proclamado un mensaje concerniente al juicio, basado en el cumplimiento de estas profecías. Pero en el tiempo del fin, dice el profeta, “muchos correrán de un lado para otro, y el conocimiento aumentará” Daniel 12:4”. El Gran Conflicto:255-256.
 
            “La luz especial dada a Juan, la cual estaba expresada en los siete truenos, era un bosquejo de los eventos que irían a revelarse bajo los mensajes del primer y segundo ángel. No era lo mejor para el pueblo conocer estas cosas, porque su fe tenía que ser necesariamente probada. En la secuencia de Dios verdades más maravillosas y avanzadas serían proclamadas. Los mensajes del primer y segundo ángel tenían que ser proclamados, pero no sería revelada otra luz antes que estos mensajes hayan realizado su trabajo específico. Esto está representado por el ángel que está parado con un pie en el mar, proclamando con un solemne juramento que el tiempo no sería más.
            Esta vez, lo que el ángel declara con un solemne juramento, no es el fin de la historia de este mundo, ni tampoco un tiempo de prueba, sino que un tiempo profético, que precedería el advento de nuestro Señor. Esto es, el pueblo no tendrá otro mensaje de tiempo definido. Después de este periodo de tiempo, alcanzando desde 1842 hasta 1844, no habrá un trazado definitivo de tiempo profético. El cálculo más largo alcanza el otoño de 1844”. 7 CBA:971.
 
            “A medida que el mensaje del primer advento de Cristo anunciaba el reino de su gracia, así el mensaje de su segunda venida anuncia el reino de su gloria. Y el segundo mensaje, al igual que el primero, está basado en las profecías. Las palabras del ángel a Daniel relacionadas con los últimos días tenían que ser entendidas en el tiempo del fin. En ese tiempo, “muchos correrán de un lado para otro, y el conocimiento aumentará”. “Los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán” Dan. 12:4,10.
            Hemos alcanzado el periodo señalado en estas escrituras. El tiempo del fin ha llegado, las visiones de los profetas están abiertas, y sus solemnes advertencias nos apuntan hacia la venida de nuestro Señor en gloria, tan cercana como la mano”. DTG:234-235.
 
            “Yo creía firmemente en el tiempo determinado en 1844, pero este tiempo profético no me fue mostrado en visión, porque fue solamente algunos meses después de este periodo de tiempo, que me fue dada la primera visión. Habían muchos que estaban proclamando un nuevo tiempo después de éste, pero se me mostró que no habría otro tiempo determinado a ser proclamado al pueblo. Todos los que me conocen a mi y a mi obra, testificarán que yo no he traído ningún otro mensaje en relación a fijar tiempos.
            Se me ha mostrado que nuestra decepción en 1844 no fue por causa de una falla en el cálculo de los periodos proféticos, sino que en los eventos que sucederían. Se creía que la tierra era el santuario. Pero el santuario que tenía que ser purificado al término de los periodos proféticos era el santuario celestial y no la tierra como todos suponíamos. El Salvador entró en el Lugar Santísimo en 1844 para purificar el santuario y comenzó el juicio investigador para los muertos. Se me ha urgido repetidamente para que acepte los diferentes periodos de tiempo proclamados para la venida de nuestro Señor.
            Siempre he tenido un testimonio para compartir: El Señor no vendrá en ese periodo, y usted está debilitando la fe de algunos Adventistas, y haciendo con que el mundo aumente su incredulidad más rápidamente. Han sido colocados delante de mi eventos de gran y electrizante interés, que tienen que suceder antes que Cristo venga. Satanás se moverá vigorosamente por debajo, y engañará al mundo, mientras el Señor Dios Omnipotente se moverá por arriba y preparará un pueblo para permanecer en pie en el gran día de su ira.
            Los fijadores de tiempo han hecho con que la maldición del Señor caiga sobre mi de la misma manera que un incrédulo que dijo, mi Señor retrasa su venida. Pero yo les he dicho que los libros del cielo no anotarán eso, porque el Señor sabe que yo lo amo y espero ansiosamente por el aparecimiento de Cristo. Pero su repetitivo mensaje de determinar tiempo era exactamente lo que el enemigo quería, y sirvió su propósito muy bien para trastornar la fe en la proclamación del primer mensaje de tiempo, el cual era de origen divino.
            El mundo colocó todas las proclamaciones de tiempo en el mismo nivel y las llamó de engaño, fanatismo y herejía. Desde 1844 he traído mi testimonio de que ahora estamos en un periodo de tiempo en el cual tenemos que prestar atención a nosotros mismos, para que nuestros corazones no sean sobrecargados con excesos de comida y bebedicies, y con los cuidados de esta vida, de tal manera que aquel día nos encuentre despreparados. Nuestra posición ha sido la de esperar y mirar, sin proclamación de tiempo que intervenga entre el encerramiento de los periodos proféticos en 1844 y el tiempo de la venida de nuestro Señor. No sabemos el día ni la hora, o cual sea el tiempo determinado, y aún el cálculo profético nos muestra que Cristo está a las puertas”. 10 Manuscritos Liberados:270.
 
            “Aquellos que tan presuntuosamente predican tiempos determinados, al hacer eso están gratificando el adversario de las almas; ellos están apoyando la infidelidad antes que el Cristianismo. Ellos buscan las Escrituras y a través de una falsa interpretación muestran una cadena de argumentos los cuales aparentemente prueban su posición. Pero sus fallas muestran que son falsos profetas, que no interpretan correctamente el lenguaje de la inspiración. La palabra de Dios es verdad y realidad, pero los hombres han pervertido su significado. Estos errores han hecho con que la verdad de Dios para estos últimos días sea un descrédito. Los Adventistas son ridicularizados por ministros de todas las denominaciones, y aún los siervos del Señor no deben perder su paz. Las señales que aparecen en las profecías se están cumpliendo rápidamente a nuestro alrededor. Esto debería hacer con que cada verdadero seguidor de Cristo fuese llevado a una celosa acción.
            Aquellos que piensan que tienen que predicar acerca de tiempos determinados, para poder hacer impresión sobre el pueblo, no están trabajando desde el punto de vista correcto. Tal vez los sentimientos del pueblo sean excitados y sus temores sean aumentados, pero no se moverán de su principio. Se crea una excitación; pero cuando pasa el tiempo, como ha sucedido repetidamente, aquellos que creyeron en esas colocaciones de tiempo, vuelven a caer en friezas, obscuridades, y pecado, y es casi imposible despertar sus conciencias, a no ser con otra gran excitación”. 4 T:308.
 
            “Cristo comunicó a sus discípulos verdades cuya amplitud y profundidad y valor ellos mal apreciaban, o siquiera comprendían, y las mismas condiciones existen entre el pueblo de Dios actualmente. También nosotros dejamos de aprender la grandeza, de percibir la belleza de la verdad que Dios nos confió hoy. Avanzásemos nosotros en conocimiento espiritual, y veríamos la verdad desarrollándose y expandiéndose en sentidos con que mal hemos soñado, sin embargo ella jamás se desarrollará en cualquier dirección que nos lleve a imaginar que podemos saber los tiempos y las estaciones que el Padre estableció por Su propio poder. He sido repetidamente advertida en relación a marcar tiempo. Nunca más habrá para el pueblo de Dios un mensaje basado en tiempo. No debemos saber el tiempo definido ni para el derramamiento del Espíritu Santo ni para la venida de Cristo”. 1MS:188.
 
            “Desconfíen todos nuestros hermanos y hermanas de cualquiera que quisiera fijar una fecha en que el Señor ha de cumplir su palabra con respecto a su venida, o con respecto a cualquier otra promesa de significado especial que haya hecho. “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad”. Pueden los falsos maestros parecer muy celosos por la obra de Dios, y gastar recursos en presentar sus teorías al mundo y a la iglesia; pero como mezclan el error con la verdad, su mensaje es engañoso, y extraviará las almas por senderos falsos. Es necesario hacerles frente y oponérseles, no porque sean hombres malos, sino porque enseñan errores y procuran poner sobre la mentira el sello de la verdad”. TM:55.
 
            “Siempre habrá movimientos falsos y fanáticos hechos en la iglesia por personas que pretenden ser dirigidas por Dios, personas que correrán antes de ser enviadas, y darán día y fecha para el cumplimiento de la profecía no cumplida. El enemigo se agrada de que procedan así, pues sus sucesivos fracasos y dirección en sentido falso, causan confusión e incredulidad”. 2 MS:84.
 
            “El fanatismo que surgió en los años pasados ha dejado sus desoladores efectos en el Este. Vi que Dios probó a su pueblo en relación al tiempo en 1844, pero ninguna fijación de tiempo desde entonces ha salido de su mano. Él no ha probado a su pueblo con ninguna fijación de tiempo desde 1844. Hemos estado, y aún estamos, en un tiempo de paciente espera. Fue creada una considerable excitación en 1854, y muchos han creído que ese movimiento estaba de acuerdo con Dios porque era tan extenso y algunos parecían estar realmente convertidos por él. Pero tales conclusiones no son necesarias. Se predicó mucho en relación con el tiempo en 1854 que era razonable y correcto. Algunos que eran honestos tomaron la verdad y el error juntamente, y sacrificaron mucho de lo que poseían para llevar adelante el error, y después de su desilusión abandonaron ambas cosas, la verdad y el error, y están ahora en un lugar donde es muy difícil que la verdad los alcance. Algunos que soportaron la desilusión han visto las evidencias de la verdad presente, y han abrazado el mensaje del tercer ángel, y están haciendo lo posible para hacerlo efectivo en sus vidas. Pero donde exista uno que ha sido beneficiado al creer en el tiempo de 1854, existen diez que han sido perjudicados por él; y muchos de estos fueron colocados donde no podrán ser convencidos por la verdad, aunque sea presentada ante ellos con toda su claridad”. 1 T:409.
 
            “Copia de una visión que el Señor le dio a la hermana White el 21 de Junio de 1851, en Camden, N.Y. El Señor me mostró que el mensaje debe ir, y que no debe depender de tiempo; pues el tiempo no será nunca más una prueba. Vi que algunos estaban con una falsa excitación, nacida de predicarse tiempos; vi que el tercer mensaje angélico puede subsistir sobre su propio fundamento, y que no necesita ningún tiempo para fortalecerlo, y que él irá con fuerte poder, y hará su obra y será abreviado en justicia.
            Vi que algunos estaban haciendo depender todo del próximo otoño; esto es, haciendo sus cálculos, y disponiendo de sus propiedades en relación a este tiempo. Vi que esto era errado por esta razón: en lugar de ir diariamente a Dios, deseando fervorosamente saber su deber presente, ellos miraban adelante, y hacían sus cálculos como si supiesen que la obra acabaría ese otoño, sin indagar de Dios, diariamente, su deber.
            Este fue el documento con que me encontré el último lunes, al buscar entre mis escritos, y aquí hay otro que fue escrito en relación a un hombre que estaba marcando tiempo en 1884, y esparciendo largamente sus argumentos para probar sus teorías. Me fue traída en Jackson (Michigan), en la reunión campal, la noticia de lo que él estaba haciendo, y yo le dije al pueblo que no necesitaban darle atención a la teoría de ese hombre; pues el acontecimiento que él predecía no había de suceder. Los tiempos y las estaciones, Dios estableció por Su propio poder. ¿Y por qué no nos dio Dios ese conocimiento? Porque no haríamos de él un uso correcto, en el caso que Él así lo hiciese. De ese conocimiento vendría como resultado un estado de cosas entre nuestro pueblo, que retardaría grandemente la obra de Dios en preparar un pueblo para subsistir en aquel gran día que ha de venir. No debemos vivir en excitación acerca de tiempo. No nos debemos absorber con especulaciones relativas a los tiempos y a las estaciones que Dios no reveló. Jesús les dijo a Sus discípulos “vigilad”, pero no para un tiempo definido. Sus seguidores deben encontrarse en la posición de los que están a la escucha de las ordenes de su Comandante; deben vigilar, esperar, orar, y trabajar a medida que se aproxima el tiempo de la venida del Señor; nadie, sin embargo, será capaz de predecir exactamente cuándo vendrá aquel tiempo; pues “de aquel día y hora nadie sabe”. No seréis capaces de decir que Él vendrá dentro de uno, dos, o cinco años, ni debéis retardar Su venida, declarando que no será por diez o veinte años”. 1 MS:188-189.
 
            “Ha habido unos y otros que, estudiando la Biblia, juzgaron descubrir gran luz, y teorías nuevas, pero no han sido correctas. Las Escrituras son todas verdad, pero por aplicarlas mal, los hombres llegaron a conclusiones erradas. Nos encontramos empeñados en un gran conflicto, y él se volverá más riguroso y decidido al aproximarnos a la lucha final. Tenemos un enemigo vigilante, y está en constante actividad en la mente humana que no tuvo una experiencia personal en las enseñanzas del pueblo de Dios en los cincuenta años pasados. Algunos tomarán la verdad aplicable a su tiempo, y la pondrán en el futuro. Acontecimientos, en la secuencia de la profecía, que tuvieron su cumplimiento en pasado distante, son considerados futuros, y así, por esas teorías, la fe de algunos es solapada”. 2 MS:102.
 
            “Cuando los libros de Daniel y Apocalipsis sean bien comprendidos, tendrán los creyentes una experiencia religiosa completamente diferente. Les serán dados tales vislumbres de las puertas abiertas del Cielo, que el corazón y la mente se impresionarán con el carácter que todos deben desarrollar para alcanzar la bendición que será la recompensa de los puros de corazón”. TM:114.
 
            “El Señor desea que todos le comprendan su trato providencial ahora, precisamente ahora, en el tiempo en que vivimos. No debe haber largas discusiones que presenten nuevas teorías relacionadas con las profecías que Dios ya ha aclarado. La gran obra, de la cual la mente no debe ser desviada, es la consideración de nuestra seguridad personal a la vista de Dios. ¿Están nuestros pies afirmados en la Roca de los siglos? ¿Nos estamos cobijando en nuestro único refugio? La tormenta se aproxima con furia inexorable. ¿Estamos preparados para enfrentarla? ¿Somos uno con Cristo, así como Él es uno con el Padre? ¿Somos herederos de Dios y co-herederos de Cristo? ¿Estamos trabajando en comunión de intereses con Cristo?”. Evangelismo:199.
 
            “Leamos y estudiemos el capítulo 12 de Daniel. Es una advertencia que todos tenemos que entender antes del tiempo del fin”.
            “Estoy profundamente impresionada con la condición de despreparación de nuestras iglesias. Es una cosa que tenemos que hacer. Tenemos que mantener nuestros pies en el camino recto y estrecho que conduce a la vida eterna. No debemos dar pasos en falso ahora. El primero y el segundo capítulo de Colosenses me han sido presentados como una expresión de lo que deben ser nuestras iglesias, en cualquier parte del mundo. El gran apóstol tuvo muchas visiones. El Señor le mostró muchas cosas que no le son permitidas al hombre contar. ¿Por qué no podría contar a los creyentes lo que había visto? Porque habrían hecho una mala aplicación de las grandes verdades presentadas. No habrían estado preparados para comprender estas verdades. Y sin embargo todo lo que le fue mostrado a Pablo moldeó los mensajes que Dios le dio para que compartiese con las iglesias.
            El pueblo de Dios necesita estudiar cuáles son las características que deben desarrollar para poder pasar por la prueba y dificultades de los últimos días. Muchos están viviendo en debilidad espiritual y están apostatando. No saben en lo que creen. Leamos y estudiemos el capítulo 12 de Daniel. Es una advertencia que todos tenemos que entender antes del tiempo del fin. Existen ministros que proclaman la verdad pero que no están santificados por la verdad. A menos que una transformación ocurra en sus vidas, dirán, “Mi Señor retarda Su venida”.
            Lean el capítulo 21 de Lucas. En él Cristo da la advertencia, “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día, porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra. Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre” (Luc. 21:34-36).
Las señales de los tiempos se están cumpliendo en nuestro mundo, aún cuando las iglesias generalmente son representadas como durmiendo. ¿No aprenderemos de la advertencia de la experiencia de las vírgenes necias, que cuando vino el llamado, “He ahí viene el novio; salidle al encuentro”, se dieron cuenta de que no tenían aceite en sus lámparas? Y mientras salieron a comprar aceite, el novio entró a las bodas con las vírgenes prudentes, y la puerta se cerró. Cuando las vírgenes necias volvieron a la entrada, recibieron un rechazo no esperado. El dueño de la fiesta les dijo, “No os conozco”. Fueron dejadas paradas solas en la soledad de la calle, en medio de la noche”. 15 Manuscritos Liberados:228-229.
 
            “Una semana atrás, el Sábado pasado, tuvimos una reunión muy interesante. El hermano Hewit de Dead River estuvo aquí. Él vino con un mensaje diciendo que la destrucción de los impíos y el sueño de los muertos era una abominación dentro de una puerta cerrada que una mujer Jezabel, una profetisa había traído, y él creía que yo era esa mujer, Jezabel. Le dijimos dónde estaban algunos de sus errores en el pasado, que los 1335 días habían terminado y muchos otros errores semejantes a este. Pero todo esto surtió muy poco efecto. Su obscuridad había caído durante la reunión y ahora estaba sucio”. 16 Manuscritos Liberados:208.
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