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Martes, 18 Marzo 2014 01:22

2014-1-12: LA SIEGA Y LOS SEGADORES

EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA es una continuación del anterior. Cristo estableció líderes espirituales con el propósito de proclamar el Reino de Dios. Los prin- cipios y la metodología que Jesús usó siguen siendo el fundamento espiritual para la preparación del cristiano de hoy. Es decir, las teorías modernas para el liderazgo nunca deben sustituir el fundamento que Cristo puso. Cada vez que la excitación y la publicidad tienen prioridad sobre el crecimiento espiritual, los resultados son superficiales y dan esterilidad espiritual. Cada vez que el proselitismo desplaza el arrepentimiento, la conversión y la transformación espiritual, la misión tambalea. Entrenar a los líderes para dirigir campañas de aumento de feligresía, y para hacer publicidad en los medios y relaciones públicas en lugar de prepararlos para la guerra es- piritual es invitar al desastre. La verdadera evangelización y discipulado están centrados en 1) el reconocimiento de nuestra pecaminosidad, 2) una real con- trición de corazón, 3) nuestra entrega espiritual total y 4) el impulso irrepri- mible de diseminar el mensaje divino.

Miércoles, 18 Septiembre 2013 13:40

2013-3-12: REFORMA: SANAR RELACIONES ROTAS

AUN DESPUÉS DE PENTECOSTÉS, la relación entre los creyentes a veces fue tirante. El Nuevo Testamento da ejemplos de la manera en que los líderes de la iglesia y los miembros individuales trataron con tales desafíos. Estos principios son muy valiosos para la iglesia actual. Revelan resultados positivos que obtenemos cuando usamos principios bíblicos al tratar con los conflictos.
Nos concentraremos en las relaciones restauradas. Los grandes reavivamientos espirituales fomentaron relaciones sanadas. Los movimientos del Espíritu Santo involucran traer a la gente más cerca de Dios, y los unos de los otros.
Incluyen la destrucción de las barreras nuestras con Dios, y en nuestra relación los unos con los otros. En pocas palabras, la mayor demostración del poder del evangelio no es lo que la iglesia dice sino cómo vive la iglesia.
“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35). Sin este amor, todo lo que digamos sobre reavivamiento y reforma no servirá de nada.

A TRAVÉS DE TODA LA ESCRITURA, el arrepentimiento y la confesión prepararon el camino para el reavivamiento espiritual. Dios siempre preparó a su pueblo para hacer una gran obra para él, al conducirlo a sentir tristeza por sus pecados. Cuando reconocemos nuestros pecados y los confesamos, emprendemos el camino para obtener la victoria sobre ellos. “El Señor no retarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Ped. 3:9). El arrepentimiento y la confesión son dos prerrequisitos que necesitamos cumplir para recibir el poder del Espíritu. En esta lección, repasaremos la importancia del verdadero arrepentimiento para recibir el Espíritu Santo, como se revela en Hechos. También contrastaremos el verdadero arrepentimiento con el falso. Además, descubriremos que el arrepentimiento es un don que el Espíritu Santo otorga para ayudarnos a reflejar el amor de Jesús a quienes nos rodean.

“Obediencia: el fruto del reavivamiento”. Existe una enorme diferencia en el estilo de vida de las personas, antes y después del reavivamiento. Veamos el caso de Pedro. El creía ser valiente y decidido, pero en los momentos cuando debía demostrar su coraje, retrocedía y se escondía. Sin embargo, después del reavivamiento, él fue el primero en predicar, y como resultado de ello más de 3 mil personas se unieron a CRISTO. De miedoso, pasó a ser valiente, y este es el efecto instantáneo del reavivamiento: la transformación de la vida.

DIOS SE MUEVE CON PODER cuando su pueblo ora. Alfred Lord Tennyson estaba en lo cierto cuando dijo: "Más cosas se realizan con la oración de lo que este mundo sueña". Los grandes reavivamientos descritos en todas las Escrituras estuvieron saturados de oración. El Antiguo Testamento registra la intercesión de los patriarcas y los profetas mientras procuraban lograr un reavivamiento. Moisés, David y Daniel suplicaron poder del Todopoderoso. El libro de los He­chos revela que los creyentes del Nuevo Testamento imploraron sobre sus rodi­llas el derramamiento del Espíritu Santo. La vida de oración de Jesús revela una dependencia constante de su Padre celestial. Los evangelios nos dan vislumbres de la fuente de su poder espiritual. Sobre sus rodillas, solo con el Padre, el Salvador recibió su mayor fortaleza. "Solo en respuesta a la oración debe esperarse un reavivamiento" (MS 1:141). En la lección de esta semana, exploraremos el lugar que tuvo la oración en algunos de los grandes reavivamientos de la Biblia.

EL NOMBRE MALAQUÍAS significa mi mensajero. No sabemos nada de él excepto lo que vislumbramos en su breve libro, que concluye la sección del Antiguo Testamento llamada Profetas Menores (o El libro de los doce). El mensaje central de Malaquías es que, aunque Dios ha revelado su amor por su pueblo a lo largo de la historia, ese amor hizo que el pueblo debiera ser responsable ante él. Dios esperaba que la nación elegida y sus líderes obedecieran sus mandamientos. Aunque la idolatría abierta parecía haber desaparecido, el pueblo no estaba viviendo a la altura de las expectativas del Pacto (parece que se escribió para los judíos que retornaron de la cautividad babilónica). Aunque simulaban una observancia religiosa, era un formalismo árido, sin una convicción del corazón.¡Como iglesia, prestemos atención!

SI LOS LIBROS de los profetas estuvieran en orden cronológico, Sofonías estaría entre Isaías y Jeremías.
La predicación de Sofonías condenó la corrupción que había en la sociedad judía. Señaló la necesidad de arrepentimiento basada en el hecho de que el amor de Dios todavía llamaba a su pueblo a la humildad y a la fidelidad. Su mensaje era doble: hay una amenaza de juicio inminente y universal, que incluirá hasta al pueblo de Dios; y no obstante, también se promete que los salvados de todas las naciones se unirán al remanente de Israel en servir a Dios y gozar de sus bendiciones. El estudio de esta semana mostrará que el mensaje de Sofonías todavía interesa a quienes proclaman el mensaje de esperanza a un mundo caído.

EL PROFETA MIQUEAS ministró durante uno de los períodos más oscuros de la historia de Israel. El país se había dividido hacía mucho en dos reinos. Finalmente, Asiria puso fin al reino del norte, y Miqueas podía ver el mal y la violencia que penetraban lentamente en Judá, en el sur. Predicó contra los pecados fatales de la deshonestidad, la injusticia, el cohecho y la desconfianza. Miqueas fue el primer profeta bíblico que predijo la destrucción de Jerusalén (Miq. 3:12).

Miércoles, 08 Mayo 2013 21:04

2013-2-06: ANSIOSO POR PERDONAR (JONÁS)

LA HISTORIA DE JONÁS, este mensajero poco usual de Dios, es una de las mejor conocidas de la Biblia. El profeta había sido enviado por Dios para amonestar a Nínive de su destrucción próxima. Él sospechó que este pueblo no hebreo podría arrepentirse de sus pecados y que Dios podría perdonarlos. Siendo un profeta verdadero, Jonás sabía que el plan de Dios era salvar a Nínive, no destruirla. Tal vez por esto, al principio trató de escapar. A causa de fuerzas más allá de su control, sin embargo, Jonás cambió su decisión y obedeció la orden de Dios.

“SI LOS HIJOS DE ISRAEL hubieran sido fieles a Dios, él podría haber logrado su propósito honrándolos y exaltándolos. Si hubiesen andado en los caminos de la obediencia, él los habría ensalzado ‘sobre todas las naciones que ha hecho, para alabanza y para renombre y para gloria’. ‘Verán todos los pueblos de la tierra –dijo Moisés– que tú eres llamado del nombre de Jehová, y te temerán’. Las gentes ‘oirán hablar de todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido es esta gran nación’ (Deut. 26:19; 28:10; 4:6). Pero, a causa de su infidelidad, el propósito de Dios no pudo realizarse sino por medio de continua adversidad y humillación” (DTG 20).

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